Padre imperfecto

Padre imperfecto

domingo, 25 de octubre de 2015

Que la vida no me quite tu tiempo.

Hoy es domingo, son las 23:25h y aquí estoy otra vez. Aquí estoy después de un mes y 20 días.
 Un tiempo lleno de trabajo, reformas, inicio de curso, mas trabajo, más reformas y unas cuantas horas frente al televisor o la tablet haciendo no hacer nada. Así he usado mi tiempo. Pero... ¿donde ha quedado el tiempo que quería dedicarte a través de estas páginas? Quedo atrás. Me alivia saber que aún no has nacido, que aún no he dejado de observarte, de quererte, de enseñarte, de jugar contigo.


Hoy es domingo, son las 23:29h y hoy te prometo que no dejaré de trabajar, de reformar, de estudiar..., pero siempre después de pasar el mayor tiempo posible contigo, siempre después de ver tus momentos mas importantes y sufrir  tus caidas más dolorosas. Compartir los mejores segundos de mis minutos, las mejores horas de mi día.

Hoy es domingo, son las 23:30. Las mamis me dicen que cuando tienen un hijo, su tiempo ya no es suyo, es de su bebé. Yo no soy mama, pero como papa no te voy a dar mi tiempo, porque dar algo conlleva que ya no es tuyo, que ya no vuelve. Yo te voy a confiar mi tiempo, un tiempo que se toque y se sienta, sin pantallas digitales de por medio, esperando que algún día el rédito que me generé ese tiempo confiado me permita una jubilación sin preocupaciones. No preocupaciones monetarias sino de arrepentimiento y de lamento por "el que" me he perdido.

Hoy es domingo, son las 23:34 y he decidido que la vida no me va a quitar tu tiempo NAZAN.







No hay comentarios:

Publicar un comentario